Experiencias de aplicación y ventajas competitivas

Una de las premisas básicas de la geoprospectiva es motivar la participación de las comunidades y de quienes conocen el territorio, para prever, planear y construir futuros alternativos en los paisajes en los que la gente gestiona su vida cotidiana. La geoprospectiva es una metodología innovadora con un fuerte componente participativo, que ha venido siendo desarrollada y mejorada por el Centro de Información Geoprospectiva AC (CIG) a lo largo de los últimos 15 años. En el 2005, por encargo de la Sedesol, tres de los socios fundadores del CIG, Arturo Montañana Surió, Alberto Carral Dávila y Martha Lucía Alviar, desarrollamos la Guía metodológica para la elaboración de Programas de Ordenamiento Ecológico y Territorial Municipal, en la que se hicieron ya algunos planteamientos geoprospectivos. Pero fue en el 2006 cuando la metodología se aplicó en todos sus componentes ya que, a petición del gobierno del estado, los mismos consultores realizamos el Diseño del modelo de uso y ocupación del suelo del Estado de Tabasco. En 2010, la metodología se volvió a aplicar exitosamente con fines de ordenamiento ecológico territorial en la cuenca del Usumacinta cuando, en alianza con el Instituto de Biología de la UNAM, el CIG llevó a cabo, para Pemex Exploración y Producción (PEP), el proyecto Asistencia técnica para elaboración de los manuales de procedimientos para la captura y el registro de información numérica ambiental de PEP y para su análisis prospectivo, mostrando su aplicación en el análisis de la prospectiva ambiental de la cuenca del Usumacinta. Asimismo, la metodología se aplicó en la revisión de los Programas parciales de desarrollo urbano de la Sierra de Santa Catarina y del Cerro de la Estrella en el Distrito Federal, así como en la revisión del ordenamiento urbano de Champotón en Campeche. En el 2011-2012, dos de los integrantes del CIG realizaron el diseño conceptual y metodológico del Programa Intergubernamental de Cooperación, Cambio Climático “Oportunidades y Desafíos en la Agricultura”, para IICA-OEA, y se realizó una aplicación de la primera etapa de la metodología geoprospectiva para los 11 países latinoamericanos involucrados en aquel momento en el proyecto.

En virtud de que el CIG cuenta con un equipo de técnicos expertos en la planeación y el ordenamiento territorial desde el enfoque de la prospectiva y el análisis espacial, y de que además cuenta con software especializado aplicado al análisis de sensibilidad en modelos de vulnerabilidad con la aplicación Aleph, así como para la construcción de escenarios geoprospectivos con la aplicación Espectro, el Programa Iberoamericano de Cooperación en Gestión Territorial (Proterritorios) decidió asociarse en 2014 con el CIG para desarrollar proyectos de planeación e impulsar capacidades institucionales en el marco de emprendimientos ligados a la gestión territorial. Esta asociación fructificó en 2014 en la realización del proyecto Gestión territorial para la adaptación a los efectos del cambio climático en la provincia de Los Santos de Panamá, para el Ministerio de Desarrollo Agropecuario de Panamá, MIDA, y actualmente está en trámite el proyecto para Elaborar la propuesta definitiva del Plan Nacional de Ordenamiento Productivo y Social de la Propiedad Rural en Colombia (POPSPR), desarrollando las actividades relacionadas con la etapa geoprospectiva del proceso de formulación de dicho instrumento. Por último, también en el 2014, por encargo de la Secretaría de Finanzas de la entidad mexiquense, se llevó a cabo con éxito la más reciente aplicación de la metodología geoprospectiva por parte del CIG, en un proyecto que tuvo lugar en la cuenca Alta del Río Lerma (CARL), que está integrada por 4 subcuencas y 33 municipios, cuyo propósito fue el ordenamiento territorial en función de las necesidades del desarrollo sustentable de la región.