Primera parte Diagnóstico

El reconocimiento prospectivo incluyó lo siguiente:

  1. Se recolectó y se analizó un volumen muy amplio de información estadística, narrativa y cartográfica. Se revisaron, analizaron y procesaron las estadísticas sociales, económicas, agropecuarias, ambientales, hídricas, edafológicas, climatológicas, orográficas, entre otras, y cerca de 200 fuentes bibliográficas y hemerográficas, así como cerca de 400 mapas de la zona bajo estudio.
  2. Se realizó un recorrido sistemático de la cuenca del río Lerma en el estado de México, en el que se empleó una estrategia de recuperación de información de bajo perfil con la finalidad de no incidir en conflictos ya presentes en la zona. Se realizaron 34 entrevistas a informantes calificados y 182 encuestas dirigidas en diversos puntos del polígono bajo análisis. En este punto es importante comentar que, comúnmente, se reconocen dos tipos de encuesta: 1) unas orientadas a obtener información generalizable y con pretensiones de universalidad, guiadas en su aplicación por los métodos del muestreo estadístico, y 2) otras que ponen el énfasis en casos específicos de estudio en donde juegan un papel exploratorio, propiamente de reconocimiento prospectivo en un lugar y que pretenden profundizar en su conocimiento. Este segundo caso es el que se utilizó, con lo cual se reconoció la postura que mantienen ante la situación sociocultural y económica quienes viven en el territorio, y sus afinidades o discrepancias con las interpretaciones de los especialistas, académicos y profesionistas entrevistados.
    Vinculando ambos tipos de conocimiento, el recorrido permitió conocer la representatividad de la información actual, contribuir a la delimitación de unidades territoriales básicas de análisis (UBA´s), apoyar la identificación de variables ausentes en la información actual, obtener una percepción sensible de los paisajes que conforman las microcuencas, las subcuencas y la cuenca del Lerma en su conjunto, así como reconocer las discontinuidades en los paisajes detectados, las relaciones que se dan en su interior y los procesos clave que condicionan el funcionamiento del territorio en los subsistemas físico, biótico y socio-cultural. A la vez, se contactó y se estableció el compromiso con especialistas y con gente con experiencia profesional y de oficios, para su participación en el laboratorio Espectro geoprospectivo de expertos (LEG) que tuvo lugar poco tiempo después del recorrido.
  3. Se elaboró un análisis de la situación actual del territorio con un apartado particular sobre el estado actual del medio ambiente de la cuenca; se analizaron los cambios del uso del suelo y se llevó a cabo la construcción de las unidades básicas de análisis para las 4 sub-cuencas que integran la cuenca alta del río Lerma, localizada en el estado de México. Así mismo, se elaboró un modelo de vulnerabilidad, en el que se empleó información estadística de las 1,151 localidades rurales y 164 localidades urbanas, y se generaron las tendencias iniciales y los primeros escenarios tendenciales, mediante la reinterpretación de la información recabada en gabinete y la percepción sensible de los paisajes obtenida en campo.

A continuación se muestran las UBAs para las cuatro subcuencas que conforman la zona de estudio.

Modelo de Vulnerabilidad

Como parte del diagnóstico, se elaboró un modelo de vulnerabilidad, para el que se construyeron una serie de indicadores como se muestra en la siguiente gráfica:

Sobre la base de dichos indicadores, se construyó el modelo de vulnerabilidad según la fórmula

Exposición + Sensibilidad – Capacidad Adaptativa = Vulnerabilidad para la Cuenca del Lerma al año 2014.

Y que, en su representación espacial quedó como:

Escenarios geoprospectivos

Como última parte del diagnóstico, se llevó a cabo un taller geoprospectivo con expertos de la zona para construir el conjunto de las tendencias más relevantes de la zona. El siguiente mapa muestra las tendencias más importantes que, a juicio de los participantes, se están dando en la Cuenca al presente.

Como se observa en el mapa, al presente destacan ciertas tendencias que tratan sobre problemas de tala inmoderada de los bosques (tendencia 8), falta de continuidad en proyectos gubernamentales (59), o problemas de abastecimiento de agua debidos a falta de mantenimiento de la red (13), entre otros. Dado que estos problemas son compartidos por diversos municipios, lo que vemos en el mapa, además de las tendencias principales por municipio si se atiende a la división municipal, es la conformación de unidades de gestión, esto es, el ordenamiento del territorio en base a problemas comunes que bien pudiesen ser resueltos en conjunto, lo que permitiría el mejor aprovechamiento de los recursos municipales, estatales, e incluso federales. Para este caso en particular, el mapa muestra 7 unidades de gestión según se puede observar en el coloreado.